Evangelio del día 20/5/2026

 Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 11b-19

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo:

«Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros.


Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida.


Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.


Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad».

En San Juan 17:19, Jesús ora al Padre diciendo: "Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad". Esta petición de consagración y protección espiritual se conecta profética y espiritualmente con los Salmos 91 y 92 mediante los conceptos de protección divina y vida consagrada. A continuación, se detalla la correspondencia teológica con ambos salmos:1. Correspondencia con el Salmo 91 (Protección y Refugio)El versículo 19 de Juan 17 marca el momento en que Jesús se consagra (se aparta) para el sacrificio que traerá redención a la humanidad. El refugio en la verdad: En el Salmo 91:4, se menciona que Dios cubrirá al creyente con sus plumas y bajo sus alas estará seguro, siendo "escudo y adarga" su verdad. La conexión: Jesús pide que sus discípulos sean "santificados en la verdad". El creyente que vive en esta verdad de Cristo encuentra la cobertura y el refugio espiritual que el salmista describe como morar "al abrigo del Altísimo".2. Correspondencia con el Salmo 92 (Santidad y Vida Eterna)El versículo de San Juan apunta a un propósito: que el creyente refleje la naturaleza santa de Dios. Separados para alabar: El Salmo 92:1-2 habla de lo bueno que es alabar a Dios, proclamar su misericordia por la mañana y su fidelidad por la noche. La conexión: El estado de santificación mencionado en Juan 17:19 es el requisito espiritual para cumplir con el gozo y la alabanza continua a Dios que relata el Salmo 92. Los santificados en la verdad de Cristo son aquellos que, según el salmo, están "plantados en la casa del Señor" y florecen espiritualmente.

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